Preparación respiratoria antes de la cirugía

Entrenar los músculos con los que respiras

Respirar tiene músculos, y el principal es el diafragma. Después de una cirugía esos músculos quedan débiles y adoloridos: cuesta tomar aire hondo, cuesta toser, y las zonas del pulmón que no se llenan tienden a cerrarse. La idea de esta preparación es simple: llegar al quirófano con esos músculos más fuertes de lo que están hoy.

Se entrena con un aparato pequeño llamado dispositivo de carga umbral. Tiene una válvula con un resorte: solo se abre cuando jalas aire con suficiente fuerza. Es una pesa, pero para respirar.

Esta herramienta te dice tres cosas, en este orden: si en tu tipo de cirugía esto tiene respaldo, si es seguro para ti, y con cuánta carga y qué rutina te tocaría. Toma unos cinco minutos.

Antes de seguir, tres cosas honestas

Esto no reemplaza a tu cirujano, a tu anestesiólogo ni a la fisioterapia respiratoria: es para llegar mejor preparado y para que sepas qué preguntar.

Aquí no se promete ningún resultado clínico. Vas a ver las cifras de los estudios, con su nombre y su año, y también vas a ver los estudios que salieron negativos. Esa es la única forma de que puedas decidir con la cabeza fría.

Si tienes una enfermedad del pulmón o del corazón, el plan que salga de aquí lo revisas con tu médico antes de empezar. Sin excepción.

Paso 1 de 5

¿Qué cirugía te van a hacer?

Paso 2 de 5

Tu riesgo respiratorio

Estas preguntas son las del criterio que se usó en el estudio de Hulzebos, que es el más repetido en preparación antes de cirugía, más algunos factores del estudio ARISCAT.

Marca lo que te aplique

¿Tienes una espirometría a la mano?

Una CVF por debajo del 80% de lo esperado, ella sola, ya te pone en el grupo de alto riesgo del estudio de Hulzebos.

Paso 3 de 5 · el más importante

¿Es seguro para ti?

Lee con calma y marca todo lo que te aplique

Jalar aire con fuerza contra una resistencia sube la presión dentro del pecho. En la mayoría de la gente eso no tiene ninguna consecuencia, pero hay situaciones en las que sí. Si marcas algo de la primera lista, la herramienta se detiene y no te entrega ninguna carga. No es un tecnicismo: es la parte que evita un problema.

Lista roja

Situaciones que hay que resolver primero

Situaciones que piden cuidado extra

Transparencia: la mayoría de estas precauciones vienen del consenso de especialistas y de las contraindicaciones de la espirometría, no de ensayos hechos con este entrenamiento. Se listan como precauciones, no como prohibiciones demostradas. Fuente: StatPearls NBK572114 (PMID 34283480) y el estándar ATS/ERS de espirometría.

Alto

Esto no es para ti por ahora

Qué sí puedes hacer mientras tanto

Que este entrenamiento no te sirva no quiere decir que no puedas prepararte. Estas tres cosas no tienen carga, no suben la presión del pecho y sirven igual:

  • Respiración con el diafragma. Una mano en el pecho y otra en la barriga; que se mueva la de la barriga. Diez respiraciones lentas, tres veces al día.
  • Caminar. Lo que tu médico te permita, todos los días. Es lo que más consistentemente mejora la condición antes de una cirugía.
  • Aprender a toser sujetando la herida con una almohada contra la barriga o el pecho. Después de la cirugía es lo que te va a permitir sacar las flemas sin miedo al dolor.

Sobre esto último: el estudio más grande hecho en cirugía abdominal alta (Boden 2018, BMJ, 441 pacientes) probó exactamente esto —una sola sesión de media hora enseñando a respirar y a toser— y las complicaciones pulmonares bajaron a la mitad. No usó ningún aparato.

Lleva esto a tu cita. Lo que marcaste no siempre significa un "no" definitivo: a veces es un "todavía no". Quien decide es tu médico, con tu historia en la mano.

Paso 4 de 5

Tu fuerza inspiratoria (PImax)

La PImax es la presión más fuerte que logras hacer al jalar aire. Se mide en centímetros de agua (cmH₂O) y es el número del que sale toda tu rutina: la carga se calcula como un porcentaje de tu PImax, no con un valor fijo para todo el mundo.

También la vas a ver escrita como MIP o como NIF: es lo mismo.

Cómo se mide, paso a paso

Se hace con un manovacuómetro o un medidor de PImax. Lo tienen en fisioterapia respiratoria, en laboratorios de función pulmonar y en muchos consultorios de neumología. Pídelo en tu cita: es una prueba de cinco minutos y no duele.

  1. Siéntate derecho, con los pies en el piso y el cuello alineado.
  2. Sella bien la boquilla con los labios. El aparato tiene que tener un agujerito de fuga (unos 2 mm): sin él, la garganta se cierra y las mejillas empujan por su cuenta, y el número sale falso.
  3. Saca todo el aire, suave pero hasta el final.
  4. Jala con toda tu fuerza y sostén el esfuerzo un segundo y medio. Lo que cuenta es lo que logras sostener, no el tirón inicial.
  5. Descansa un minuto y repite. Necesitas tres intentos buenos que no se diferencien más del 10% entre los dos mejores. Se hacen entre cinco y ocho.
  6. Se toma el mejor de todos, no el promedio.
Las primeras veces el número sale bajo

Es puro aprendizaje: entre la primera y la cuarta sesión la cifra sube unos 9 cmH₂O sin que hayas ganado nada de fuerza (Larson, Chest 1993, PMID 8339633). Si puedes, mídete dos días distintos y usa el mejor número.

Errores que dañan la medición
  • Que se escape aire por las comisuras de los labios.
  • Empujar con las mejillas en vez de jalar con el diafragma: sobrestima la fuerza.
  • No vaciar el aire antes de jalar.
  • Jalar a medias por miedo o por instrucciones vagas. Quien te guía influye entre un 5% y un 12% en el resultado.
  • Medirse con un protocolo un día y con otro el siguiente: hay hasta 8 cmH₂O de diferencia entre los dos protocolos usados en el mundo (Lista-Paz, Cureus 2021, PMID 34868768).
Si no consigues dónde medirla

Hay un método validado que usa el propio dispositivo de entrenamiento, sin manómetro (López-de-Uralde-Villanueva, Phys Ther 2024, PMID 39223939):

  1. Pon el aparato en una carga baja y haz tres inspiraciones fuertes desde vaciar el aire.
  2. Si lograste abrir la válvula, sube 10 cmH₂O y descansa tres minutos.
  3. Repite hasta que ya no logres abrirla.
  4. Afina: prueba el punto medio entre la última que abriste y la que no, hasta quedar con una diferencia de 4 cmH₂O o menos. Esa es tu PImax estimada.

Este método sobrestima entre 6 y 8 cmH₂O. Si la calculas así, márcalo abajo y la herramienta lo descuenta sola. El "S-Index" del POWERbreathe no sirve para esto: mide bien tu progreso, pero no es intercambiable con la PImax.

Escribe tu número

¿Todavía no tienes el número? También puedes ver la rutina sin la carga, con los huecos marcados para llenarlos cuando te midas.

Paso 5 de 5 · tu plan

Tu rutina

Preparado para llevarlo a tu cita. Lo que decida tu médico manda sobre esta hoja.